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| “No hay satisfacción más grande que ayudar a la gente que lo necesita”, Manuel García |
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| escrito por RevistaDebate.ca | |
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src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"> Llegó a Canadá a finales de la década de 1960, cuando escuchar hablar en español era algo sumamente raro en este país. Inició su vida productiva como Mecánico Industrial, pero una enfermedad lo obligó a buscar nuevos derroteros, y así llegó al mundo del trabajo comunitario, para quedarse. Hoy se dedica a ayudar a un segmento de la población que tal vez sea de los más vulnerables de la sociedad: las personas que no tienen familia, no tienen hogar, no tienen nada, y para quienes encontrar una mano amiga que les ayude es prácticamente una bendición. “Lo que yo pasé no quiero que lo pase otra persona, ya que yo carecí de mucha información desde un principio y creo que nuestra labor, de todos los trabajadores sociales, es prestar un servicio de corazón a nuestra gente, y ver a esa gente que un día pueda decir: ‘desde aquel día yo me vine con otra mentalidad y gracias a esas palabras yo soy una persona diferente’. No se gana mucho en esto, pero es ahí donde realmente se refleja el pago, porque no hay satisfacción más grande que ayudar a la gente que lo necesita”, dice Manuel García, de origen mexicano, fluente en inglés, español, portugués e italiano, y quien trabaja como Housing Support Worker en la St. Stephen's Community House, en la zona de Kensington Market. PEGUNTA: ¿Cuáles son los servicios que prestan en la St. Stephen's Community House? RESPUESTA: St. Stephen’s Community House tiene una variedad de áreas que trabajan con personas de la tercera edad, con jóvenes, tenemos guardería para niños, computación, tenemos un departamento de empleo, y tenemos un ‘drop-in centre’ donde atendemos a personas que tienen la necesidad de venir aquí porque carecen de lo más indispensable, o sea alimento, baño, aseo, calcetines, etc. P: ¿Cuál es la diferencia entre un ‘drop-in centre’ y un ‘shelter’? R: Un ‘drop-in centre’ tiene solamente servicios como un ‘days inn’, o sea que la persona entra y sale, la persona entra aquí, recibe los servicios que necesita y sale, mientras que en un ‘shelter’ les dan techo para que puedan pasar la noche, pero muchos de los ‘shelters’ no tienen lo servicios que nosotros tenemos, como apoyo para conseguir lo que sean sus necesidades. P: ¿A las personas que ustedes atienden, son prácticamente a quienes no tienen hogar? R: En su mayoría, pero también atendemos gente que esta recién venida, gente que desconoce completamente dónde están los servicios, por ejemplo lo más indispensable que es dónde esta inmigración, que no saben qué es lo que tienen que hacer ellos al llegar a Canadá. Es sorprendente que llega tanta gente calificada, profesionistas que se han venido completamente sin ninguna guía, y aquí es donde nosotros los empezamos a canalizar de acuerdo a sus aptitudes, a sus habilidades, ya sea que anden buscando trabajo, que necesiten saber inglés, que necesiten saber dónde están las oficinas de Ontario Works, conseguirles intérprete si es que lo necesitan, etc. P: Entre las personas sin hogar que atienden, ¿hay hispanos? R: Sí, bastantes. Hay gente que desafortunadamente cae en lo que yo considero soledad, o sea un aislamiento total. Salen de sus países, llegan aquí, no tienen lo que tenían en sus países, quizás en sus países no tenían suficiente dinero, pero aquí también es difícil para que ellos empiecen a establecerse y hay aislamiento familiar, hay falta del idioma, y se tiene que buscar si tienen alguna profesión. También muchas veces hay que ver cómo van a conseguir trabajo si no tienen permiso de trabajo, y ahí es donde empiezan a caer ellos en lo más fácil, que es alcoholismo, la drogadicción y los problemas mentales. P: Los hispanos que vienen a este centro, ¿son indigentes crónicos o personas que caen en la indigencia y luego salen de eso? R: A muchos de ellos los he conocido que han caído en el abandono, lo que yo llamo el ya no importarse a si mismos, y crean ellos sus grupos, grupos que se van formando y que de estar aquí en al área de Kensington Market se van a la zona de (la calle) Gerard, a otra zona donde empiezan a convivir con otra clase de personas. Porque tenemos sitios donde reciben de todo, como uno en la zona de Gerard, donde llegan alcohólicos crónicos que tratan de des alcoholizar con pequeñas dosis de alcohol. Hasta ahí he visto caer a nuestra gente, y evitar eso es lo que estamos tratando nosotros de hacer, de que no llegue la persona a caer en un estado crónico. P: El segundo grupo que atienden, el de inmigrantes que van llegando, ¿es mucha la población hispana entre ellos? R: Sí, fíjate que sí, porque desafortunadamente no hay muchos sitios donde ellos puedan llegar y tener lo más básico. O sea, aquí no hay una discriminación donde se le diga a una persona que no, donde se hagan preguntas como por ejemplo sobre su clase social, su estatus legal, etc., sino que aquí llega la persona y toma sus alimentos. Yo salgo (cuando las personas vienen por alimento) y empiezo a presentarme, a conversar con ellos, y me dicen de donde son, de que país son, y desde ahí empezamos nosotros a trabajar con ellos de acuerdo a sus necesidades. P: ¿Cómo es que ayudan ustedes a estas personas que viven en la calle y que vienen sólo a asearse? ¿Cuál es la tarea que llevan a cabo con una persona de estas? R: En primer lugar te debe gustar el trabajo que estas haciendo, y por ello tienes que crear alternativas para estas personas. Yo por ejemplo voy a empezar un programa deportivo los días miércoles y viernes. De 2 a 5 de la tarde hemos rentado las canchas del Parque Christie para poder llevar a los muchachos que vienen aquí a que hagan deporte. No necesitan pagar una cuota, no necesitan pagar nada, tratamos nosotros de tener los balones, uniformes, agua, pero sobre todo que ellos sean involucrados en algo positivo, y de ahí empiezo yo a animarlos a ellos a que empiecen a ampliarse un poco más con otras personas que ya estén establecidas. P: ¿Les ayudas a buscar vivienda y empleo, por ejemplo? R: Sí. Las rentas en Toronto son de las más caras que hay en el país, un cuarto común cuesta aproximadamente como 400 dólares y tienen que compartir el baño y la cocina, sin embargo, un apartamento que cuesta 850 tiene su baño, tiene su propia cocina. Entonces, solamente hace falta que dos personas se puedan poner de acuerdo para poder rentar algo mejor, en mejores áreas, etc., y hay que buscar a esas dos personas que sean compatibles. Eso es parte de nuestro trabajo: tratar a toda costa de que tengan un lugar donde ellos puedan recibir correspondencia, etc., ya que es muy importante que tengan una residencia fija, porque si viven en un ‘shelter’, por ejemplo, significa que es una persona que prácticamente es inestable, no para nosotros, sino que para las demás personas. P: ¿Cual es tu función exactamente en la St. Stephen's Community House? R: Soy un Housing Support Worker, que sería una persona que consigue casas pero que al mismo tiempo trabaja con un sistema de apoyo donde empiezo desde cuáles son sus necesidades. Mi trabajo consiste en conocer a un gran número de personas donde yo pueda canalizar a la gente que llega con necesidades, entonces, entre más conozca gente, y ellos me conozcan a mi, más fácil es decirle a la gente ‘ve con esta persona’. Y cuando yo le consigo un trabajo a una persona, trato de que sea un trabajo que le vaya a servir, donde vaya a durar, y si le consigo un lugar donde vivir, mi trabajo consiste en estarle dando apoyo, reunirme con los dueños de las casas, reunirme con ellos, mediar, ser un mediador si tienen problemas. P: ¿Cuánto tiempo tienes trabajando en esta institución? R: Llevo doce años aquí, pero ya conociendo las necesidades en la comunidad yo vine aquí hace 38 años y creo que conozco lo que es llegar y no conocer a nadie, y lo desesperante que es que no haya alguien que trate de indagarte qué es realmente lo que necesitas. Creo que empieza todo desde yo sentarme con la persona en esa silla donde tu estas, y de ahí empezar a buscar, darles el tiempo para que ellos puedan realmente sentirse como que han llegado a un sitio donde quizás no tenga yo todas las respuestas a sus preguntas, pero sí se van a ir con dos o tres ideas que, si las ponen a trabajar, les van a servir. (Publicado originalmente en Diario El Popular) |
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